El nuevo Reglamento (UE) 2025/40 sobre los envases y residuos de envases introduce un marco común en la Unión Europea con nuevos requisitos relacionados con la sostenibilidad, el diseño, el marcado y la conformidad de los envases.
Aunque su aplicación es progresiva, el 12 de agosto de 2026 marca una fecha especialmente relevante, ya que comienzan a ser aplicables determinadas obligaciones que afectan directamente a las empresas que ponen envases o productos envasados en el mercado.
¿Sabes exactamente qué obligaciones tiene tu empresa respecto a los envases que comercializa?

Cuando tu marca también te convierte en responsable
Una de las cuestiones que conviene revisar es el papel que ocupa cada empresa dentro de la cadena de suministro.
El Reglamento considera fabricante, entre otros supuestos, a quien fabrica envases o productos envasados, o encarga su diseño o fabricación, y los comercializa bajo su propio nombre o marca. Esto significa que una empresa que comercializa un producto bajo su propia marca puede asumir responsabilidades específicas respecto al envase, aunque no sea quien físicamente lo fabrica.
Por tanto, no basta con conocer las características del producto que se comercializa. También es necesario conocer y poder demostrar que el envase utilizado cumple los requisitos que le son aplicables.
¿Qué implica para las empresas?
El Reglamento establece una serie de responsabilidades para los fabricantes. Entre ellas, se encuentra la obligación de adoptar las medidas necesarias para garantizar que los envases introducidos en el mercado cumplen los requisitos establecidos.
Esto supone pasar de una visión centrada únicamente en el producto a una visión más completa, en la que también debemos controlar:
- El diseño del envase.
- Los materiales y componentes utilizados.
- Los requisitos de sostenibilidad aplicables.
- El marcado y la información requerida.
- La documentación técnica.
- La información proporcionada por los proveedores.
- La evaluación de la conformidad.
- La correspondiente declaración UE de conformidad.
El objetivo es que la empresa pueda demostrar documentalmente que sus envases cumplen los requisitos aplicables, y no únicamente afirmar que son conformes.
La documentación técnica: una pieza clave
Uno de los aspectos que más trabajo puede generar para las empresas es la preparación y organización de la documentación técnica.
Esta documentación debe permitir identificar el envase y justificar su conformidad. Entre la información que puede resultar necesaria se encuentra:
- Descripción del envase y del uso previsto.
- Planos y documentación relativa al diseño.
- Información sobre fabricación, materiales y componentes.
- Normas armonizadas o especificaciones técnicas aplicables.
- Informes de ensayos y demás evidencias necesarias para demostrar el cumplimiento.
Por tanto, una de las primeras tareas que debería realizar una empresa es identificar qué información tiene actualmente y qué documentación necesita solicitar o completar.
No olvidemos a los proveedores
Para muchas empresas, una parte importante de la información necesaria no estará directamente en sus instalaciones.
Los proveedores de los envases deberán proporcionar la información y documentación necesaria para que el fabricante pueda demostrar la conformidad del envase y de los materiales con el Reglamento. Esto hace que la relación con el proveedor sea especialmente importante.
No se trata simplemente de conocer el material del que está fabricado un envase. Es necesario disponer de información técnica suficientemente documentada para poder realizar la evaluación correspondiente.
Por eso, revisar ahora qué documentación tenemos de nuestros proveedores puede evitar problemas cuando llegue el momento de preparar los expedientes de conformidad.
La Declaración UE de conformidad
Otro de los elementos fundamentales es la Declaración UE de conformidad.
El fabricante debe elaborar una declaración para cada tipo de envase y asumir, al emitirla, la responsabilidad sobre la conformidad del envase con los requisitos establecidos en el Reglamento.
Además, la documentación debe conservarse durante el periodo establecido:
- 5 años para los envases de un solo uso.
- 10 años para los envases reutilizables.
Por tanto, la declaración de conformidad no debería entenderse como un documento aislado, sino como la culminación de un proceso previo de identificación, recopilación de información, análisis y evaluación.
¿Qué entendemos por “unidad de envase”?
Antes de comenzar a preparar la documentación, existe un paso fundamental: determinar correctamente cuáles son las unidades de envase que debemos evaluar.
En el trabajo planteado por Nazqua, la unidad de envase se considera como el conjunto formado por:
Envase + tapa + etiqueta
Es decir, se analiza el tipo de envase completo.

Por ejemplo, todos los productos de una determinada gama que se comercialicen en envases de 5 kg utilizando el mismo modelo de envase podrían formar parte de una misma unidad de envase, siempre que las características relevantes sean las mismas.
Esta identificación inicial es importante porque permite organizar posteriormente la documentación y determinar qué evaluaciones y declaraciones deben prepararse.
¿Por dónde empezar?
La adaptación al nuevo Reglamento no tiene por qué convertirse en un proceso complicado si se aborda de forma ordenada. Una buena estrategia puede comenzar por:
- Identificar las unidades de envase: Revisar los diferentes formatos comercializados y determinar qué elementos componen cada unidad de envase.
- Recopilar la información disponible: Reunir fichas técnicas, especificaciones, certificados, ensayos y cualquier otra documentación proporcionada por los proveedores.
- Detectar la información que falta: Analizar la documentación disponible y determinar qué datos o evidencias adicionales son necesarios.
- Evaluar el cumplimiento: Comprobar los requisitos aplicables a cada tipo de envase y documentar el resultado de la evaluación.
- Preparar la documentación de conformidad: Una vez completada la evaluación, preparar la documentación técnica y la correspondiente Declaración UE de conformidad.
¿Cómo puede ayudarte Nazqua?
En Nazqua podemos ayudarte a convertir los requisitos del Reglamento en un sistema de trabajo práctico y documentado, adaptado a los envases que realmente comercializa tu empresa.
Nuestro trabajo puede incluir:
- Determinación y definición de las unidades de envase.
- Elaboración de un Excel recopilatorio de datos y requisitos.
- Desarrollo del procedimiento de evaluación.
- Recopilación de la documentación necesaria de los proveedores.
- Análisis y revisión de la información técnica recibida.
- Elaboración de la Declaración UE de conformidad para cada unidad de envase.
El objetivo es que la empresa no tenga simplemente una colección de documentos, sino un expediente organizado que permita demostrar el cumplimiento de sus obligaciones.
El momento de revisar tus envases es ahora
El Reglamento (UE) 2025/40 plantea un cambio importante en la forma de gestionar la conformidad de los envases en el mercado europeo. Y, aunque algunas obligaciones tendrán una aplicación progresiva, esperar a que llegue cada fecha límite puede hacer que la adaptación sea mucho más complicada.
Identificar los envases, conocer qué información tenemos, solicitar la documentación que falta a los proveedores y establecer un procedimiento de evaluación son pasos que pueden empezar a realizarse desde ahora.

¿Hablamos?
¿Tu empresa comercializa productos envasados bajo su propia marca y quieres saber qué implica el nuevo Reglamento para tus envases?
En Nazqua podemos ayudarte a analizar tu situación y a preparar la documentación necesaria para avanzar hacia el cumplimiento.